El entorno espectacular. Buen y variado desayuno.
La comida y la cena deja que desear por el precio del menú.
A destacar la amabilidad del personal.
Le sobran estrellas.
Las habitaciones son un poco antiguas, teniendo en cuenta lo que se espera del hotel por el precio que se paga.
El balneario interior dispone de varias zonas con aguas frías y calientes, incluyendo una pequeña zona con vistas a la montaña. Hay que llevar gorro porque no lo dan allí. Disponen de parking gratuito para los clientes.
El desayuno fue muy variado (para mí de lo mejor del hotel), llegamos a primera hora y pudimos disfrutarlo.
La cena del hotel no estaba mal , fueron amables y rápidos.
Puntuación: 2/5 – No volvería
Fuimos al Balneario de La Hermida con muchísima ilusión, porque teníamos muchas ganas de conocerlo. Es un lugar con unas vistas maravillosas y un entorno realmente espectacular, ideal para desconectar. Sin embargo, la experiencia no fue la que esperábamos, especialmente tratándose de un hotel de cuatro estrellas.
Nos asignaron la habitación 315, una estancia tranquila y sin ruidos, pero algo alejada. Al entrar, nos encontramos con zonas de humedad en el techo y algunas telarañas, detalles que no se esperan en un alojamiento de este nivel. Además, pasamos bastante frío por la noche, ya que no había ninguna manta ni nórdico, solo las sábanas básicas, algo insuficiente para finales de septiembre en esa zona.
La cena fue la gran decepción. Bajamos a cenar sobre las 21:00 h, pero no nos atendieron hasta más de una hora después, y cuando finalmente nos tomaron nota, ya no quedaban varios platos del menú, a pesar de tener media pensión. La persona que nos recibió fue bastante poco amable, aunque el camarero que nos atendió después fue muy correcto y agradable.
La comida, sin embargo, no estuvo a la altura. Para un menú de 37 € sin bebida, esperábamos más calidad. La ensalada era simplemente unas pocas hojas de lechuga con dos trozos de atún y tres tiras de pimiento rojo. Las carrilleras, que deberían ser tiernas, estaban duras y secas, y el trozo de tarta de queso era minúsculo. Al no quedar satisfecha, pedí la carta para probar otra cosa, pero la responsable del comedor mostró mala disposición. Finalmente pedí unas costillas a la barbacoa, pero llegaron resecas y bañadas en salsa en exceso, lo que hizo la cena bastante desagradable.
Por suerte, el desayuno al día siguiente sí estuvo bien: completo, variado y con buena calidad. También disfrutamos de las cuevas y piscinas exteriores, muy agradables, con unas vistas preciosas y sin masificación de gente. El spa interior está bien organizado y tranquilo, aunque no es muy grande, pero cumple. Mención especial para los profesionales del masaje, que fueron muy atentos y realizaron un trabajo excelente durante la sesión de media hora.
Otro punto mejorable fue la cafetería, donde no había camarero disponible. Tuvimos que servirnos nosotros mismos y el camarero apareció media hora más tarde. No parecía haber saturación de clientes, por lo que más bien daba la sensación de mala organización.
En resumen, aunque el entorno, las vistas, las piscinas y los masajes merecen la pena, la mala experiencia en la restauración, el frío en la habitación y la falta de atención en algunos servicios hacen que no recomiende este balneario ni volvería.
Una pena, porque el sitio tiene mucho potencial, pero la gestión y la atención al cliente deberían mejorar notablemente.
El entorno es espectacular habrá pocos sitios así, pero nos ha resultado caro para las condiciones en las que está y que ofrecen
El hotel no está a la altura del precio, las habitaciones bastante antiguas y con algunos desperfectos. El desayuno nos gustó, y dan la opción de prepararte al momento algunos platos. Los camareros muy amables.
Los albornoces que nos dieron manchados y con algún agujero y por lo que nos fijamos en los de los demás la mayoría estaban así. El balneario bastante completo y la cueva muy bonita aunque en ambos me habría gustado una piscina de agua bien fría para terminar los circuitos. Creo que deberían de meter menos personas por sesión porque se masifica bastante, además había bastantes niños jugando como en una piscina municipal. El acceso a la cueva lo tienes que hacer en albornoz pasando delante del restaurante.
En cuanto al acceso la carretera es estrecha y en estos momentos llena de obras en varios tramos, se hace un poco pesado llegar. Las vistas desde el balneario son increíbles, sin duda de las mejores.
En conclusión solamente volvería si encontrase alguna oferta y no cogería el hotel. Es un sitio precioso pero muy caro para las calidades. Y al final el agua y las vistas nos la ofrece gratis la naturaleza, no ellos.
Las duchas sin agua caliente, gel y totalmente encharcadas
Solo espero que este comentario sirva para que mejoren y escuchen a los clientes y no cuestionar o dudar de la veracidad de lo expuesto
Tanto el personal de recepción como del del balneario, cueva, restaurante y cafetería un 10. Dispuestos a ayudar y con una sonrisa.
Instalaciones muy bien también. La habitación enorme, la comida buenísima...
En fin, viendo algunas de las reseñas igual es que hemos estado en otro balneario......
Esperábamos un masaje descontracturante o algo más fuerte, pero se trata más de masajes suaves y relajantes.
El circuito exterior es un conjunto de varias piscinas y una sauna seca, muy relajante y cuidada. Pero con demasiada gente para su tamaño y preocupados constantemente de sacarse fotos, haciendo tu experiencia algo menos agradable.
Sin embargo, el servicio muy bueno y conseguimos disfrutar un poquito de estas aguas termales.
Los vestuarios no son demasiado grandes pero disponen de 4 duchas, taquillas, secadores y servicio de limpieza continuo, así que el servicio de vestuario es completo.
Desde mi punto de vista no hacen justicia las reseñas tan negativas.
No nos alojamos en el hotel, por lo que no puedo aportar nada sobre el resto de servicios.
Tengo bastante experiencia en spas, por lo que puedo opinar con conocimiento de causa y, sin duda, las instalaciones de éste son unas de las más deficientes en las que he estado, pese a su fama y a su precio elevado.
Primero tienes que ir a la recepción del hotel y luego te mandan a una caseta donde entre la oscuridad hay una trabajadora bastante borde y seca, pasas un torno y no te explica prácticamente nada mmás que dónde está el vestuario. El "vestuario" es una antigua capilla sin ningún tipo de acondicionamiento, con un frío espantoso, sin mesa para despositar nada, sin wc (está fuera), sin secador (si lo pides, la chica de la caseta te da uno), sin espacio cerrado para cambiarse... allí dejas las cosas en unas taquillas. Es verdad que si lo pides, te dejan ir a cambiarte a los vestuarios del spa interior, pero está lejísimos.
El espacio termal en sí consta de varias piscinas SIN CHORROS, nada más que una cascadita que cae en una de las piscinas calientes cada 10minutos, por lo que te limitas a estar en el agua sin más, no entiendo cómo no han aprovechado mejor un lugar tan bonito. Hay piscina fría, templada y caliente, y ya. Después de haber estado en las termas de Orense, este lugar es de risa.
Por cierto, si tienes movilidad reducida no vayas, los accesos son complicados, está muy cuesto y se resbala bastante, hasta para acceder a las piscinas.
Las vistas entre montañas, eso sí, son espectaculares, por lo demás decepción total.
Y lo de tener que ir cargando con el equipaje y los albornoces húmedos para entregarlos en recepción ya fue el colmo.
La verdad es que esperaba más clase y profesionalidad de un sitio como este respecto al precio que pagamos.
A lo mejor, apuntar que en los vestuarios hace un poco de frío, sobre todo en la parte donde
están las cuevas.
La atención recibida por el personal en el mostrador de la cueva y del circuito termal muy buena. Una pena no poder decir lo mismo de la persona que nos atendió en la recepción del hotel.
Cuando bajamos a la cena el ambiente es mucho más tranquilo y disfrutamos de una cena muy rica con una muy buena atención. Los camareros muy atentos, majos y simpáticos.
Al día siguiente teníamos entrada a la cueva. Entiendo que es muy difícil tener las piscinas limpias estando en el exterior con un aire huracanado,pero que no digan que las piscinas están a 36 grados por qué solo se podía estar en la primera piscina que era donde salía el agua caliente. Si no, no lo publicites para invierno. Tuvimos la suerte de estar casi solos a la primera hora y pudimos disfrutar de la piscina caliente. Después, se llenó de gente y no creo que hubiera sitio para todo el mundo.
Al final te vas del hotel con una sensación agridulce y ganas de no volver.
- Servicio de recepción bastante mejorable, ya que te reciben con una actitud como haciéndote un favor, esto parece relacionado a personal nuevo. Noté que dos recepcionistas de turno de mañana también habían estado en mi anterior estadía y ellas conservaban una buena actitud todo el tiempo.
- Instalaciones del suelo del balneario en general necesita mantenimiento pronto, muchas mini baldosas/mosaicos sueltos y si pisas por ahí puedes hasta cortarte.
- Servicio de limpieza de habitaciones malo, si no pides en varias ocasiones que te limpien la habitación no lo hacen y cuando finalmente lo hacen solamente hacen la cama y sacan la basura del único bote de basura (demasiado pequeño) que hay en la habitación que está situado en el baño, las toallas no son cambiadas, sábanas mucho menos y no limpian repisas ni suelos. Esto lo comento porque he estado en otros hoteles con ese precio y esas estrellas y superan por mucho los estándares de limpieza del hotel la Hermida.
- Servicio de buffet de desayuno y cenas bastante deplorable. Personal que parece fue sacado de la primera taberna de turno contestando mal a peticiones normales y corrientes de los comensales, aunque hay uno o dos que todavía se salvan como un chico venezolano/colombiano muy amable y bueno recomendando platillos.
- El agua de la ducha oscilando entre agua hirviendo y agua superficial fría independientemente de la que ajustes, por lo tanto acabas quemándote siempre. Eso pasó en las tres habitaciones donde nos hospedamos así que creo que es algo común.
- Una comunicación que no existe entre el mismo personal del hotel, ya que necesitábamos servicio de lavandería porque nuestra estadía fue larga y se nos fue dicho por un empleado de recepción que al siguiente día por la maña enviarían a alguien a recoger nuestra ropa, pues en la mañana no apareció nadie y fuimos a hablar con la recepcionista y nos tocó la misma que nos recibió a la llegada y con una actitud muy desagradable dijo que no había lavandería y que no sabía porqué nos había dicho que si que seguramente no tenía ni idea ese empleado, pero al preguntar a otros empleados del hotel de vuelta a la habitación dijeron que si tenían lavandería.
- Último punto y no menos importante, levantamos estas quejas a la atención del “director” que ya nos habían dicho que no había lavandería y que el no podía hacer nada y que seguramente el recepcionista se había equivocado porque es nuevo y solicitamos la hoja de reclamaciones y muy seguro dijo que ya había tomado en cuenta nuestras quejas y que si necesitábamos algo más.
Reiteró que somos huéspedes que hemos visitado este hotel varias ocasiones, pero debido a esta última estadía larga con tan mala experiencia no volveremos. No puede ser posible que llevo a toda mi familia (más de 7 personas) a pasar unos buenos días y se vayan con esta experiencia desagradable.
Ojalá que mejores todos estos puntos o bajen las estrellas del hotel o el precio, porque no representa la calidad de un hotel cuatro estrellas.
Saludos,
Sergio
El bar/restaurante del hotel en una pena y toda una decepción la comida escasa y baja calidad para lo caro que es, por otro lado la carta para celíacos es casi nula y para colmo me cobran 3 euros de suplemento por un pan sin gluten diminuto, la celiaquia ES UNA ENFERMEDAD no una elección, un euro ya es un robo pero 3… decepcionante.
Mi madre se dejó un libro electrónico olvidado entre las sabanas de la cama. Nunca apareció, desapareció misteriosamente. Supuestamente, ni el personal de limpieza ni el de lavandería lo encontró (porque en el peor de los casos tendría q haber aparecido en el fondo de la lavadora)
El personal del hotel puso muy poco interés en ayudarnos, quedaban en llamarnos y no lo hacían, teníamos q volver a llamar.
Lo bueno es el entorno del alojamiento es espectacular, una fascinación. Conocíamos ya la zona y teníamos ganas de probar este hotel.
El desayuno correcto pero los huevos y el bacon los hacen en grasa de chorizo.
Vamos con lo malo: reservamos una noche con circuito balneario “termolúdico” y desayuno incluido por 250€ por booking. Llegamos al hotel la tarde del 8 de noviembre de 2024 y nos encontramos con una recepcionista que no nos explicó nada, nos dijo que teníamos la habitación 109 y nos dio los albornoces y nos confirmó el horario que habíamos reservado al spa. Entramos a la habitación con llave algo anticuado porque hay que usar la tarjeta para activar la electricidad ( una incoherencia ) . Al entrar nos encontramos con una habitación y mobiliario anticuados, un foco descolgado con el cableado a la vista, la puerta de baño no cerraba, con lo que escuchábamos a la persona de la habitación superior ir al baño. También nos encontramos con una ducha anticuada y bastante baja, aún por encima el inodoro no funcionaba correctamente, manchas en las paredes e incluso moho en algunas zonas.
Procedemos a ir al spa y al llegar nos confirman el horario de nuevo y nos indican que tenemos que bajar unas escaleras y que ya nos explicarían. Al llegar abajo nos llevamos la sorpresa porque nos indican que a lo que ellos llaman “cueva” que viene siendo el spa exterior (lo que más nos apetecía porque lo habíamos visto en fotos en booking) no va incluido en esos 250€. Con gran asombro aprovechamos el spa que tenemos pero poco se puede aprovechar porque está abarrotado y no controlan el tiempo de la gente, además en el balneario nos encontramos con chorros que no funcionan. Al salir acudimos a la recepción propia del spa y le indicamos que no podemos entender como no avisan que el spa exterior no va incluido en el precio que se paga, ademas en booking no se especifica que es aparte, es más aparecen fotos de la parte exterior, dando a entender que es todo , y además en ningún momento indican que es acceso exterior o interior el que estamos pagando. Tampoco en el whastapp que te envían con una semana de antelación especifican nada referente al spa contratado y tampoco lo indican cuando se llama para poder reservar el acceso al spa. La respuesta de la recepcionista del spa fue decirnos que había horario nocturno (lo cual tampoco sabíamos) y que nos lo cargarían a la habitación, cosa que no aceptamos porque consideramos que el precio ya es bastante abusivo.
Tras todo esto esa misma tarde-noche, acudimos a la recepción del propio hotel a indicarle esto mismo del spa y enumerarle los desperfectos de la habitación. La respuesta de la recepcionista fue que no pueden citar todo lo que tienen o no tienen ofertado ( pero lo que no pueden hacer es no informar al cliente y de cierto modo estafar con las imágenes y lo poco que informan ) y en cuanto a lo referente de la habitación no hizo ningún ademán ni de cambiar de habitación, ni de reparar los desperfectos ni si quiera una disculpa por parte del mal mantenimiento de la habitación. Muy descontentos con el hotel que queríamos disfrutar, y no lo recomendamos para nada. Se aprovechan de la zona en la que están y punto. Que paren de engañar a la gente que ya he visto que no somos los únicos.
21/11/2024: ya que el hotel me contesta diciendo que en los mensajes si me indican que el spa exterior o cueva no va incluido y tiene otro precio, voy a subir dos fotos de los mensajes recibidos al móvil y a booking. Queda claro que aun por encima de engañar a la gente, son unos mentirosos.
A las termas de fuera fuimos al día siguiente a primera hora y la verdad que muy bien una gozada las vistas, el entorno es espectacular.
Aún así lo siento pero no volvería.
Fuimos en especial solo a las piscinas de termas que tiene el balneario en el exterior.
De primeras al llegar los vestuarios que proporcionan son muy sencillos, ya que a penas tiene iluminación ni secador, ni duchas ya que sales de las termas con el pelo empapado y sin poder bañarte.
Hemos estado en septiembre y ya hacía fresco, pues es verdad que un día de invierno subir desde los vestuarios hasta las termas puede ser un verdadero reto de supervivencia, ya que haciendo frío hay distancia. Las termas hay variadas, pero teniendo en cuenta que en 1 de ellas es casi imposible meterse porque sales con la piel quemada, solo te queda las otras 3 siguientes por disfrutar y si puedes ya que se junta mucha gente, porque incluso la pequeña estaba muy sucia, 1h 30h de duración que solo puedes disfrutar de 2 ó 3. En cuanto al precio, me parece elevado para lo que es. 30 euros por persona con instalaciones bastantes escasas. Una pena, porque íbamos con gran ilusión.
Positivo, las vistas que estás bañándote con una gran montaña de frente y que si vas en septiembre pues pega el agua tan calentita.
En cuanto a los vestuarios regu (estaban un poco sucios al final del día), y sería recomendable que hubiese más de un secador, ya que sales con el pelo mojado.
Comida y servicio buena pero no para un hotel de 4 estrellas.
La entrada en la cueva también es limitada. 1 hora y media por 30 € y por la noche 2 horas, 40€. Es una pasada eso sí, y las vistas increíbles
Tenlo en cuenta a la hora de reservar, no intentan que los huéspedes se queden allí a disfrutar de las instalaciones, ya que como os comenté son limitadas. Aprovechar para hacer excursiones
Jamás imaginé qué iría a un balneario a estar,solo un ratito.
Nada recomendable, excepto las vistas.
Hotel Balneario de la Hermida

Un hotel con mucha historia desde mediados del siglo XVII. Hospédese en un lugar de mas de 70 años de historia.
El hotel se encuentra valle de Peñarrubia, a las puertas de los Picos de Europa. Es una zona perfecta para hacer turismo.
El Hotel cuenta con bonitas habitaciones, con un gran restaurante, cafetería y grandes salones para eventos.
Balneario
- Nuestras Aguas
- Zonas Termales
- Tratamientos y Programas
- Salud, Belleza y Bienestar
Es uno uno de los complejos hoteleros más prestigiosos de España.
Cuenta con una gran oferta de salud y bienestar!
El Hotel Balneario de la Hermida le ofrece servicios de gran calidad para que disfrute de una experiencia única y medida.

